COMPETENCIAS EN TIC DE LOS DOCENTES.
Santiago Torres González
santiago_war@hotmail.com
Hoy en día hay mucho más acceso a las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) que hace algunos años, las tecnologías se están incorporando a diversos campos de la vida cotidiana y la educación no podía ser la excepción, cada vez más escuelas integras a su infraestructura elementos tecnológicos con la finalidad de "mejorar" los procesos de enseñanza aprendizaje.
Aunque es patente que las herramientas tecnológicas facilitan, de cierto modo, los procesos de enseñanza aprendizaje de los alumnos, no es la simple incorporación de cañones, laptops, internet, presentaciones multimedia o de algunas otras herramientas tecnológicas lo que ayuda a los alumnos a mejorar estos procesos, en palabras de Means (1998, p. 9) "Es evidente que la simple dotación de hardware, cables y software no convertirá a nuestros alumnos en más inteligentes y productivos. (...) No debiéramos esperar encontrar un impacto de la presencia per se de la tecnología del mismo modo que no lo hacemos con la presencia de las pizarras o los libros. Lo que sí es mucho más probable que influya sobre los alumnos y los profesores es un tipo particular de innovación educativa apoyada en la tecnología. Es la práctica educativa -que incluye a individuos, contenidos, instrumentos y actividades- la que influye en el aprendizaje del alumno", una parte clave dentro de esa integración es el docente, ya que es él quien funge como facilitador o mediador.
Las competencias son un factor importante para que el docente pueda desempeñar la función de mediador o facilitador, estas están de finidas como: "el conjunto de saberes (saber, saber hacer, saber estar y saber ser -conocimientos, procedimientos y actitudes-) combinados, coordinados e integrados en el ejercicio profesional" (Tejada, 1999).
Como se afirma, líneas arriba, no debe pensarse que es la integración de las TIC a la educación, per se, lo que mejora los procesos de enseñanza aprendizaje, el docente debe contar con las competencias que le permitan mejorar estos procesos por medio del uso de las tecnologías. Las competencias necesarias han sido definidas por diversos autores, uno de ellos Marques G., P. (2000) agrupa las competencias docentes en "cuatro dimensiones": competencias técnicas, actualización profesional, metodología docente y actitudes.
Otros autores hacen clasificaciones de las competencias muy similares, aunque con sus bemoles, Tejeda (1999), por ejemplo, asume las competencias como "la movilización o activación de varios tipos de saberes y en una situación y en un contexto dado" estos saberes son:
☺ Saberes teóricos (saber comprender, saber interpretar).
☺ Saberes procedimentales (saber cómo proceder).
☺ Saber-hacer procedimentales (saber proceder, saber operar).
☺ Saber hacer experienciales (saber y hacer, saber y ver).
☺ Saber-hacer sociales (saberse comportar, saberse conducir).
☺ Saber hacer cognitivos (saber tratar la información, saber razonar, saber lo que se hace, saber aprender, saber desaprender).
Otra de las clasificaciones de competencias que podemos encontrar es la de Katz, citado en Tejada (1999), quien hace la siguiente clasificación: Competencia conceptual, Competencia técnica y Competencia humana.
Aunque hay pequeñas diferencias en la forma de definir y clasificar las competencias los tres autores coinciden en las competencias que deben tener los docentes, lo cual hace pensar en la necesidad de que los maestros adquieran las competencias necesarias para la integración de las TIC en la educación y puedan, a su vez, ayudar a sus alumnos a adquirirlas también como parte importante, no solo de su educación, si no también de su desarrollo integral.
En diciembre "Normas UNESCO sobre Competencias en TIC para Docentes", el cual se compone de tres segmentos en los que se describen las competencias con las que debe contar un profesor y que, a su vez, debe transmitir a sus alumnos, estas competencias están en tres niveles diferentes uno de conocimiento general de estas tecnologías, otro de profundización de ese conocimiento y el ultimo es el de generación de nuevo conocimiento con base en esas mismas tecnologías. En algunos casos los docentes no llegan ni siquiera el primer nivel, por lo que no se les puede pedir que transmitan competencias que no poseen o que, por ejemplo, incluya las TIC en sus quehacer cotidiano, deben, primero, dominar este primer nivel de conocimiento básico de las tecnologías, luego profundizar en ese conocimiento y entonces podrán llegar al tercer nivel que es el de generar conocimiento, como nuevas herramientas didácticas con base en las tecnologías.
Son muchos los autores que hablas de competencias y diversas las clasificaciones que se hace de estas, sin embargo, los que aquí se revisaron coinciden en que el docente debe contar con determinadas competencias, tanto genéricas como especificas, es decir, tanto las que deben poseer como personas, como las que deber poseer como profesionales de la educación, debo agregar además una educación enriquecida con las TIC, ya que de no contar con las competencias necesarias, entonces no podríamos afirmar que las TIC enriquecen la educación, si no, mas bien, el mal uso de ellas la entorpecen.
La dotación de las aulas con elementos tecnológicos, o la migración de estas al entorno virtual no es lo que ayuda a los alumnos a mejorar su desempeño, más bien la buena integración que hacen los docentes , por medio de la competencias pertinentes, de las TIC al aula, es lo que las potencializa como una herramienta útil al servicio de la educación.
Bibliografía:
KATZ, R.L (1974) Skills of an effective administrator, Harvard Business Review, 51.
Marques G., P (2000), "Los docentes: Funciones, roles, competencias necesarias, formación.", Departamento de Pedagogía Aplicada, Facultad de Educación, UAB.
Means, B. (1998), Models and prospects for bringing technology-suported education reform to scale. Paper presented in American Educational Research Association Annual Meeting. San Diego. http://www.sri.com/policy/ctl/assets/images/bmaera98.pdf
TEJADA, José. (1999)."El formador ante las NTIC: nuevos roles y competencias profesionales". Comunicación y Pedagogía, 158, pp. 17-26
